El tecnocentrismo confía en que la tecnología puede resolver cualquier problema ambiental: "La geoingeniería frenará el cambio climático. La biotecnología alimentará a 10.000 millones de personas. La energía nuclear avanzada cubrirá la demanda creciente." Las soluciones que propone son: innovar, escalar, optimizar. Los riesgos que tiende a minimizar son los efectos no previstos de las propias tecnologías. Su fortaleza es que impulsa la innovación y no frena el desarrollo; su debilidad, que depende de soluciones futuras inciertas y resta importancia a las consecuencias no anticipadas.