Las estrategias de conservación pueden agruparse en dos grandes categorías: in-situ (proteger la especie en su hábitat natural) y ex-situ (preservar fuera del hábitat: zoológicos, bancos de semillas, reproducción en cautividad). Cada una tiene fortalezas y limitaciones; las estrategias eficaces suelen combinarlas. Este subtema añade un enfoque más ambicioso: la regeneración activa de ecosistemas perdidos, incluido el rewilding.

Definiciones clave

  • Conservación in-situ: protección de especies y ecosistemas en su hábitat natural. Áreas protegidas, parques nacionales, reservas.
  • Conservación ex-situ: preservación fuera del hábitat natural: zoológicos, jardines botánicos, bancos de semillas, bancos de germoplasma.
  • Área protegida: espacio geográfico claramente definido, reconocido y gestionado para conservación a largo plazo.
  • Categorías UICN de áreas protegidas: I (reserva natural estricta), II (parque nacional), III (monumento natural), IV (gestión de hábitat), V (paisaje protegido), VI (uso sostenible).
  • Reproducción en cautividad: cría controlada en zoológicos o centros, con plan de liberación cuando sea factible.
  • Banco de semillas / germoplasma: almacenamiento de material reproductivo a bajas temperaturas. Ejemplo: Svalbard Global Seed Vault.
  • Restauración ecológica: proceso activo de ayudar a la recuperación de un ecosistema degradado, dañado o destruido.
  • Rewilding: enfoque de restauración a gran escala que reintroduce especies clave (grandes herbívoros y depredadores) y reduce intervención humana.
  • Pago por servicios ecosistémicos (PSE): mecanismo económico en que se compensa a quienes mantienen ecosistemas que generan beneficios.

Teoría

1. Conservación in-situ: áreas protegidas

Cubre 3.3.1, 3.3.2, 3.3.3, 3.3.4.

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