La contaminación del agua es uno de los problemas ambientales que más rápidamente puede colapsar un ecosistema acuático: un episodio de eutroficación grave puede eliminar la vida de un lago en semanas; una zona muerta marina (como la del Golfo de México) ocupa miles de km² estacionalmente. Este subtema cubre los principales contaminantes, cómo se miden y cómo se mitigan.
Definiciones clave
- Contaminación del agua: introducción de sustancias o energía que degradan la calidad del agua para usos humanos o ecosistémicos.
- Contaminante puntual: emitido desde una fuente identificable (descarga industrial, vertido cloacal).
- Contaminante difuso: emitido desde fuentes dispersas no localizables (escorrentía agrícola, deposición atmosférica).
- Contaminante biodegradable: descompuesto por microorganismos en compuestos más simples (materia orgánica, detergentes biodegradables).
- Contaminante persistente: no se descompone fácilmente; permanece y bioacumula (DDT, PCB, microplásticos, metales pesados).
- DBO (Demanda Biológica de Oxígeno): oxígeno consumido por microorganismos al descomponer materia orgánica en un volumen de agua. Indicador clave de calidad.
- Eutroficación: enriquecimiento excesivo de nutrientes (N, P) que causa floración de algas, anoxia y colapso del sistema acuático.
- Zona muerta: área marina o lacustre con <2 mg/L O₂ disuelto, incapaz de sostener vida animal.
Teoría
1. Tipos de contaminación
Los contaminantes se clasifican por origen (puntual vs difuso) y por persistencia (biodegradable vs persistente).