La capa de ozono estratosférica filtra la radiación ultravioleta dañina que sin ella mataría a la mayoría de los seres vivos terrestres. Su adelgazamiento por CFCs y el descubrimiento del agujero de la Antártida en 1985 desencadenó una respuesta internacional ejemplar: el Protocolo de Montreal (1987). Este subtema es el caso de estudio canónico de cooperación ambiental internacional exitosa — y una referencia crucial para entender qué se necesitaría para que la política climática funcione.
Definiciones clave
- Ozono (O₃): molécula formada por tres átomos de oxígeno. En la estratosfera filtra UV; en la troposfera es contaminante secundario (smog fotoquímico).
- Capa de ozono: zona de la estratosfera (15-35 km) con concentraciones elevadas de O₃; filtra el 97-99 % de la radiación UV-B.
- UV-A, UV-B, UV-C: rangos del ultravioleta. UV-C es completamente bloqueado por O₂ y O₃; UV-B causa daño biológico y es filtrado parcialmente; UV-A pasa casi entero.
- Ciclo de Chapman: equilibrio dinámico natural entre formación y destrucción de O₃ en la estratosfera, sostenido por radiación solar.
- CFCs (clorofluorocarbonos): gases sintéticos antes muy usados como refrigerantes, propelentes, disolventes y agentes de espuma. Persistentes, migran a la estratosfera y liberan cloro que destruye O₃.
- HCFCs / HFCs: sustitutos parciales de los CFCs. Los HCFCs todavía dañan ozono (menos); los HFCs no dañan ozono pero son GEI potentes.
- Agujero de ozono: zona estacional sobre la Antártida con concentraciones de O₃ muy reducidas (<220 unidades Dobson). Aparece cada primavera austral.