Comprobar que (3 + 5)2 = 32 + 2·3·5 + 52 es sencillo: los dos lados valen 64. Pero ese cálculo solo confirma un caso. La pregunta interesante es otra: ¿se cumple esa relación para cualquier par de números, no solo para 3 y 5? Responder «sí» con certeza absoluta exige algo más que probar ejemplos: exige una demostración. Este subtema te enseña a construir demostraciones sencillas y, con ellas, a distinguir lo que parece cierto de lo que está probado.
El subtema NM 1.6 introduce la demostración por deducción, la herramienta con la que la matemática separa la conjetura del teorema. En el IB de Nivel Medio no se te pedirá inventar demostraciones complejas, sino algo más concreto y muy frecuente en el examen: mostrar cómo se verifica un resultado dado, partiendo de una expresión y transformándola con álgebra hasta llegar a otra. Aprender a escribir ese encadenamiento de pasos con orden y justificación es una destreza que también te servirá en la Exploración.
Qué es demostrar por deducción
De los ejemplos a la certeza
Verificar una afirmación en varios casos concretos genera confianza, pero no produce certeza. Un ejemplo ilustra; no demuestra. La historia de las matemáticas está llena de patrones que se cumplían en miles de casos y fallaban en el siguiente. Por eso una demostración no comprueba casos: razona sobre un número genérico, normalmente representado por una letra, de modo que el argumento cubre todos los casos a la vez.
La demostración por deducción funciona así: se parte de premisas aceptadas como verdaderas —definiciones, propiedades del álgebra ya conocidas— y se encadenan pasos lógicos, cada uno justificado por el anterior, hasta llegar a la conclusión. Si las premisas son verdaderas y cada paso es válido, la conclusión es necesariamente verdadera. No hay margen de duda: en eso consiste la fuerza de la deducción.
Demostración «de un lado al otro»
La estrategia más habitual en NM 1.6 para verificar una igualdad o identidad es esta:
- Elige uno de los dos lados de la igualdad, normalmente el más complicado.
- Transfórmalo paso a paso con manipulaciones algebraicas válidas: desarrollar, factorizar, sumar fracciones, simplificar.
- Continúa hasta que la expresión coincida exactamente con el otro lado.
La regla de oro es no tocar nunca los dos lados a la vez. Trabajas un lado mientras el otro permanece intacto como destino; cuando el lado que manipulas se convierte en el destino, la demostración ha terminado. Conviene escribir al final una marca de cierre, como «como queríamos demostrar».
Igualdad frente a identidad: dos símbolos, dos significados
El IB distingue con cuidado dos símbolos que suelen confundirse. El signo = indica una igualdad: afirma que dos expresiones valen lo mismo, pero quizá solo para ciertos valores de la variable. La ecuación 2x + 1 = 7, por ejemplo, solo es cierta cuando x = 3.
El signo ≡ indica una identidad: afirma que dos expresiones son iguales para todos los valores admisibles de la variable. La relación (x + 1)2 ≡ x2 + 2x + 1 es cierta sea cual sea x; no es una ecuación que resolver, sino una afirmación de equivalencia permanente entre dos formas de escribir lo mismo.
| Aspecto | Igualdad (=) | Identidad (≡) |
|---|---|---|
| Qué afirma | Los dos lados coinciden para ciertos valores | Los dos lados coinciden para todos los valores |
| Ejemplo típico | Ecuación: 3x − 5 = 1 | Identidad: 2(x + 3) ≡ 2x + 6 |
| Qué se hace con ella | Se resuelve para hallar la variable | Se demuestra que se cumple siempre |
| Cómo se verifica | Sustituyendo la solución hallada | Transformando un lado en el otro con álgebra |
Construir demostraciones algebraicas sencillas
De un caso numérico a una identidad general
Un patrón muy frecuente en el examen empieza por un caso numérico concreto y pide después demostrar que la misma relación vale en general. El caso numérico es solo el motivo; la demostración es lo que se evalúa.
Ejemplo 1 — de la verificación numérica a la identidad. Comprueba que 62 − 42 = (6 + 4)(6 − 4) y demuestra que, para cualesquiera números a y b, se cumple a2 − b2 ≡ (a + b)(a − b).
- Caso numérico, lado izquierdo: 62 − 42 = 36 − 16 = 20.
- Caso numérico, lado derecho: (6 + 4)(6 − 4) = 10 · 2 = 20. Coinciden, pero esto solo confirma un caso.
- Demostración general. Partimos del lado derecho: (a + b)(a − b).
- Desarrollamos el producto: (a + b)(a − b) = a·a − a·b + b·a − b·b.
- Los términos centrales se cancelan: −ab + ba = 0. Queda a2 − b2.
- Hemos transformado el lado derecho en el izquierdo: a2 − b2 ≡ (a + b)(a − b), como queríamos demostrar.
Ejemplo 2 — forma desarrollada y forma factorizada de una cuadrática. Demuestra que x2 + 7x + 12 ≡ (x + 3)(x + 4).
- Elegimos el lado factorizado, que es el más cómodo de desarrollar: (x + 3)(x + 4).
- Aplicamos la propiedad distributiva: (x + 3)(x + 4) = x·x + x·4 + 3·x + 3·4.
- Operamos cada término: = x2 + 4x + 3x + 12.
- Agrupamos los términos semejantes: 4x + 3x = 7x. Queda x2 + 7x + 12.
- El lado factorizado se ha convertido en el desarrollado: la identidad queda demostrada.
Demostrar afirmaciones sobre tipos de número
Otra familia de demostraciones del IB afirma algo sobre todos los números de cierto tipo. La clave es representar ese tipo con una expresión algebraica. Un número par se escribe 2n, con n entero; uno impar, 2n + 1. A partir de ahí, el álgebra hace el trabajo.
Ejemplo 3 — la suma de dos números pares es par. Demuestra que la suma de dos números pares cualesquiera es siempre par.
- Representamos los dos pares con letras distintas: el primero es 2m y el segundo es 2n, donde m y n son enteros.
- Sumamos: 2m + 2n.
- Sacamos factor común 2: 2m + 2n = 2(m + n).
- Como m y n son enteros, su suma m + n también lo es. La expresión 2(m + n) es, por tanto, dos veces un entero: es decir, un número par.
- Queda demostrado que la suma de dos pares cualesquiera es par.
Ejemplo 4 — el producto de dos impares consecutivos, más uno. Demuestra que si tomas dos números impares consecutivos y sumas 1 a su producto, el resultado es siempre un múltiplo de 4.
- Dos impares consecutivos se escriben 2n − 1 y 2n + 1, con n entero.
- Su producto: (2n − 1)(2n + 1) = (2n)2 − 12 = 4n2 − 1, usando la identidad del Ejemplo 1.
- Sumamos 1: (4n2 − 1) + 1 = 4n2.
- Como 4n2 = 4·n2 y n2 es un entero, el resultado es cuatro veces un entero: un múltiplo de 4.
- Queda demostrada la afirmación para cualquier elección de impares consecutivos.
Error frecuente
Confundir verificar con demostrar. Comprobar la afirmación del Ejemplo 4 con n = 3 (impares 5 y 7, producto 35, más 1 igual a 36 = 4·9) está bien como tanteo inicial, pero no es una demostración: solo cubre un caso. El examinador del IB busca un argumento con letra genérica que abarque todos los casos. Otro error gemelo: usar la misma letra para dos números que deberían poder ser distintos. Si en el Ejemplo 3 escribes 2n + 2n, estás demostrando solo que la suma de un par consigo mismo es par. Usa letras diferentes cuando los números sean independientes.
Cuatro hábitos rinden marcas en las preguntas de demostración: (i) empieza siempre por declarar qué representa cada letra («sea n un entero»); (ii) trabaja un solo lado de la igualdad y deja el otro como destino, sin mezclarlos; (iii) justifica cada paso clave con una palabra —«desarrollando», «sacando factor común»— para que el examinador siga tu razonamiento; (iv) cierra con una frase explícita como «como queríamos demostrar». Recuerda además que para refutar una afirmación basta un solo contraejemplo, mientras que para probarla hace falta un argumento general: nunca intentes demostrar algo verdadero limitándote a listar ejemplos.