El problema de la definición
Antes de preguntar qué conocimiento produce el arte, debemos preguntarnos qué es el arte. Y aquí empieza la dificultad: pocas palabras han resistido tanto a las definiciones como «arte». Cada vez que una teoría cree haberla capturado, aparece una obra que la refuta.
Esta resistencia no es un defecto del concepto: es uno de sus rasgos definitorios. Como señaló Ludwig Wittgenstein en sus Investigaciones Filosóficas, los conceptos no siempre se definen por condiciones necesarias y suficientes, sino por parecidos de familia (Familienähnlichkeit): un conjunto de rasgos que se superponen y entrecruzan como los rasgos de una familia, sin que ninguno sea compartido por todos los miembros.
Tres grandes teorías de la definición
Teoría mimética
El arte como imitación de la realidad. Para Platón, el arte imita las apariencias del mundo, que ya son copia de las Ideas verdaderas — triple distancia de la verdad. Para Aristóteles, la mimesis no es copia sino representación que produce conocimiento: la tragedia nos permite aprender cómo son las cosas en general.
Teoría expresiva
El arte como expresión de emociones o experiencias interiores. Tolstoi: el arte transmite sentimientos del artista al espectador; su valor depende de la autenticidad de esa transmisión. R. G. Collingwood (1938): expresar no es exhibir una emoción preexistente, sino crearla y clarificarla en el proceso mismo de hacer arte.
Teoría institucional
George Dickie (1974): una obra es arte si el «mundo del arte» (artistas, críticos, museos, galerías) la trata como tal. La urinaria de Marcel Duchamp (Fountain, 1917) no es arte por sus propiedades físicas, sino porque fue presentada en un contexto artístico. El arte es un status conferido institucionalmente.
Wagensberg: el arte como método de conocimiento
El físico y museólogo Jorge Wagensberg propuso que existen tres métodos legítimos de producir conocimiento sobre la realidad: el científico, el artístico y el revelado. El método artístico no compite con el científico: accede a dimensiones de la realidad que el método científico no alcanza.
«Arte es conocimiento obtenido usando el método del arte: el principio de la comunicabilidad de pensamientos que extienden o amplían una experiencia de la realidad.»— Jorge Wagensberg, El pensador intruso (2014)
La clave de Wagensberg es que el arte amplía la realidad «por reducción»: selecciona, elimina todo lo accesorio y hace emerger con mayor intensidad una dimensión de la experiencia que en la vida cotidiana pasa inadvertida. El cuadro de Van Gogh de unos zapatos viejos no transmite información sobre los zapatos — amplifica una experiencia de trabajo, desgaste y vida.
Wagensberg identifica tres propiedades de cualquier disciplina de conocimiento: contenido (qué representa), método (cómo lo obtiene) y lenguaje (cómo lo comunica). El arte tiene los tres, pero su lenguaje es irreductible: no se puede «traducir» el conocimiento de una sinfonía a una proposición sin perder lo esencial.
¿Qué tipo de conocimiento produce el arte?
La epistemología distingue varios tipos de conocimiento que el arte puede producir:
Conocimiento proposicional
«Saber que» algo es el caso. Una novela histórica puede transmitir hechos sobre una época. Una película puede enseñar geografía o costumbres. Pero este es el tipo de conocimiento artístico más superficial.
Conocimiento experiencial
Saber cómo se siente algo: el miedo, el duelo, el asombro. «¿Qué se siente al perder a un hijo?» — la respuesta de una tragedia griega ofrece un tipo de comprensión distinto al de un artículo de psicología.
Conocimiento de destrezas
El «saber cómo» de Gilbert Ryle: dominar un instrumento, componer, interpretar. Este conocimiento tácito (Polanyi) no se puede reducir a instrucciones: se aprende haciendo. El virtuosismo es conocimiento encarnado.
Conocimiento moral e imaginativo
Martha Nussbaum: la literatura desarrolla la «imaginación narrativa» — la capacidad de ponerse en el lugar del otro. El arte puede ser una escuela de empatía moral. Leer a Dostoievski puede ampliar nuestra comprensión del sufrimiento humano.
Los límites del arte como conocimiento
La posición escéptica — que el arte no produce conocimiento genuino — tiene argumentos serios:
- No es falsable: las «afirmaciones» del arte no pueden ser refutadas empíricamente. «El amor es eterno» puede ser expresado en una sinfonía, pero no es una proposición verificable.
- Es subjetivo: la interpretación artística varía radicalmente entre espectadores, épocas y culturas. ¿Cómo puede ser conocimiento lo que no es compartido?
- Puede engañar: el arte emocionalmente poderoso puede llevarnos a aceptar falsedades (propaganda estética).
La respuesta articulada por Wagensberg y otros es que estas críticas confunden los estándares del método científico con los del método artístico. Exigirle falsabilidad al arte es como pedirle a un poema que sea una ecuación. Tienen epistemologías diferentes, no jerarquizadas.